Canales

A medida que un proyecto de negocio avanza, llegamos a un punto en el cual es necesario definir cómo nuestro producto o servicio llegará a nuestros clientes, en lenguaje de negocios se define como canales a las plataformas y/o formas mediante las cuales nuestros productos llegan a conectar con el cliente para finalmente ser vendidos.

Los canales tradicionales de venta y distribución son: venta directa (en un local propio), venta a través de revendedores, venta a través de distribuidores minoristas (pequeñas tiendas), venta a través de distribuidores mayoristas (supermercados y grandes tiendas) y venta digital o por redes sociales.

La elección del canal de venta habitualmente está limitada por las características del producto o servicio y la escala o tamaño de nuestro negocio.

Un punto que solemos olvidar es que cada uno de los eslabones que componen un canal de venta está vinculado con una persona, siempre debemos hablar con alguien a cargo. Es por eso que profundizaremos en cómo identificar redes humanas.

La teoría de redes se basa en crear un esquema simple que te permita definir qué personas son parte de la red, cómo se relacionan, qué relaciones de poder existen: quienes toman decisiones, quienes influyen en las decisiones y quienes ejecutan esas decisiones. Otro punto importante es definir qué recursos se mueven a través de esa red, no sólo el dinero es un recurso, también lo es la lealtad, la confianza, la amistad y el tiempo. 

¿Por qué es importante conocer a las personas que son parte de mi canal de venta?, porque cada paso es una venta, cada persona es un eslabón de tu cadena.

“Los clientes compran por sus razones, no por las tuyas” – Orvel Ray Wilson


Elije el canal de venta en función de las características materiales y comerciales de tu producto o servicio, e identifica la red humana que es parte de este canal, de esta forma podrás garantizar que tu producto llegue en tiempo y forma a buen puerto.


PD: En el 2012 cruce este puente "El golden gate" en bicicleta, por supuesto que casi morí, ya que no andaba en bicicleta desde hace años. ¿Qué recuerdo me quedó?... después de darme cuenta que no habia opción de parar o devolverme y aceptar que sólo existía la opción de seguir adelante, en un momento a la mitad del puente mientras sentía el sol sobre una de mis mejillas y el cansancio absoluto me di cuenta que nunca más volvería a vivir esa experiencia de libertad profunda. Aprendí  que a veces unir mundos, unir dos puntas y llegar de un lugar a otro requiere esfuerzo pero siempre la gracia divina de la vida nos acompaña. Crear un canal de venta es cómo cruzar un puente, los desafíos y la bondad de la vida son parte de él.

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